miércoles, 27 de enero de 2010

Quinto día de clase



La clase empezó con la clásica rutina de calentamiento, que le incluimos el detalle de presentación ya que una nueva compañera se nos ha unido.
El primer ejercicio que realizamos fue el juego de diálogo de gestos, en el que, por parejas, realizábamos ciertos gestos sin hablar, al compañero (que iban desde hacerles cosquillas, comer un plátano imaginario, hasta dar patadas en el pandero) manteniendo un diálogo, es decir, primero habla uno, y cuando éste ha terminado, contesta el compañero. Un juego bastante útil para la escucha.
Una vez terminado ese juego cambiamos un poco la tónica a la que nos tenía acostumbrados y realizamos un baile de cuatro tiempos, llamado la danza del viento, un baile bastante cansado si se realiza mal, pero muy reconfortante si se amortigua bien los pasos, dejamos caer el peso del cuerpo, respiramos acorde a los movimientos, etcétera. Después de estar bastante tiempo haciendo el baile, realizamos un poco de yoga, en concreto el movimiento del saludo al sol. La verdad es que el yoga me reconfortó bastante, al igual que me llenó y relajó. Vamos una auténtica maravilla. Terminamos realizando unos ejercicios de equilibrio por parejas, básicamente era el aguantar el peso de tu compañero con el tuyo propio.
Terminado los ejercicios físicos, pasamos a una rutina en el que una persona actuaba, con la mayor de sus felicidades, en este caso pusimos el ejemplo de que le había salido una actuación en el viña rock. Entre tanta felicidad, otro compañero entraba y le decía que no, que el trabajo era de él y que no esté tan feliz, y poco a poco debía de echarle del escenario para pasar a ser el nuevo compañero el que asumía la felicidad. Con esta rutina entraba uno nuevo y salía el anterior y así sucesivamente. Con este juego aprendimos la importancia de asumir que no somos los mejores, que hemos errado, y partir desde ahí. La verdad es que estuvo muy bien la rutina.
Una vez finalizada esta rutina tomamos el escenario y saliendo por grupos realizamos una improvisación que consistía en que una persona realizaba una acción sin hablar y otra persona la miraba; Al golpe de tambor el que estaba realizando la acción se marchaba y la proseguía (o la cambiaba radicalmente) el nuevo que entraba, pasando una persona nueva a mirar la acción de éste último. Pudimos comprobar lo duro que era improvisar, pero como nos enseñaron, consiste en no pensar en nada, en hacer lo primero que te venga. No hay porque usar la lógica, no es necesario, simplemente ser uno mismo y hacer lo primero que se te ocurra.

La frase que recoge el día es:

- No penséis en algo que deba o no hacer gracia o en algo que tengáis super currado, porque a lo mejor no funciona bien, simplemente hacer lo primero que os venga.

Y el gesto gracioso fue el ver a un compañero como tenía una pierna rota, y mediante un toque pasó a tener la otra pierna rota, para al final terminar teniendo ambas piernas rotas y caerse al suelo. Muy cómico.

Y al final ha quedado medianamente resumida la clase, últimamente no estoy muy inspirado con esto de escribir; ya vendrán rachas mejores. =o)
Me despido de vosotros deseándoos que seáis felices, que sonriáis siempre y todo lo que podáis y que os metáis la camiseta por dentro del pantalón que vais echos unos guarros.
(Creo que ya deberíamos ir cambiando esa frase, ¿no? =oP )




No hay comentarios:

Publicar un comentario